El presente proyecto impactará de forma general el desarrollo integral de los habitantes de la Gran Área Metropolitana, brindándoles un espacio ecológicamente seguro y diverso para la recreación y el entretenimiento, que refleje tanto los valores naturales como sociales del país.
Igualmente, se estará apoyando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que considera que deben proveerse 9 m² de áreas verdes públicas por habitante para los asentamientos humanos, y un diseño de ciudad que incorpore una red de espacios verdes accesibles a 15 minutos a pie desde las viviendas.
Al renovar La Sabana, como el espacio arbolado más importante para la recreación en la Gran Área Metropolitana, se espera contribuir también a la formación ciudadana en temas de conservación de biodiversidad, dando énfasis al valor de lo autóctono como parte de una identidad nacional.
Los beneficiarios directos del proyecto están constituidos por los dos millones de usuarios anuales del Parque Metropolitano La Sabana. Esta población puede clasificarse en:
• Deportistas: con fines de entrenamiento y ejercitación física.
• Familias: con fines sociales y recreativos.
• Participantes de eventos públicos: con fines de apreciación cultural y deportiva.
• Estudiantes: que visitan el Parque para realizar visitas formativas en temas históricos, deportivos y ambientales.
• Turistas: cuyo objetivo es conocer monumentos, atender exposiciones situadas en La Sabana y disfrutar de espacio al aire libre.
• Comerciantes: quienes desarrollan actividades económicas formales e informales.
En todos los casos, los usuarios continuarán utilizando los servicios del Parque con la seguridad de no ser afectados por el desrame o caída de árboles, y podrán apreciar especies de flora y fauna propias del Valle Central que, por su aporte florístico, renovarán la apariencia del Parque con más cantidad de especies animales atraídas y una diversa coloración en distintas épocas del año.








